Silvia Suazo, psicología y psiconutrición

Psiconutrición infantojuvenil para niños que comen con miedo, rechazo o ansiedad

Acompaño a niños y adolescentes a construir una relación sana con la comida, sin presión, a su ritmo y con la familia al lado.

Primera toma de contacto sin compromiso.

Niña desayunando en la mesa de la cocina un plato con tostada de aguacate, huevo, manzana y tomate

Qué es la psiconutrición en niños y adolescentes

La psiconutrición infantojuvenil es una metodología que combina psicología y nutrición para trabajar la relación emocional que los niños y adolescentes tienen con la comida. Aquí entendemos qué hay detrás del rechazo, la ansiedad o los rituales con los alimentos y lo trabajamos con calma y sin culpa, sin contar calorías.

Señales de que tu hijo puede necesitar ayuda con la comida

Muchas familias llegan preguntándose si están exagerando. Si la comida genera tensión diaria o afecta al crecimiento o a la vida social del niño, merece la pena consultarlo.

  • Selectividad alimentaria:solo acepta 5-10 alimentos y rechaza texturas, colores o presentaciones concretas.
  • Neofobia alimentaria:miedo intenso a probar alimentos nuevos, aunque tenga hambre.
  • Rituales con la comida:necesita que los alimentos no se toquen, estén colocados de cierta forma o sean siempre de la misma marca.
  • Ansiedad en la mesa:lloros, rabietas o angustia intensa antes o durante las comidas.
  • Atracones o picoteos:en adolescentes, comer en exceso como respuesta emocional o por aburrimiento.
  • Rechazo relacionado con la imagen:en adolescentes, preocupación excesiva por el cuerpo o la comida que interfiere en su vida.

Un proceso personalizado con la familia como equipo

Mi metodología es integrativa: combino psicología y nutrición en sesiones personalizadas, centradas en lo emocional que hay detrás de la relación de tu hijo con la comida.

La familia forma parte del proceso desde el primer día.

  1. Primera sesión

    Nos conocemos, escucho a la familia y al niño o adolescente (si la edad lo permite) y entendemos qué está pasando.

  2. Evaluación inicial

    Identifico los factores emocionales, sensoriales y conductuales que influyen en la relación con la comida.

  3. Plan personalizado

    Establecemos metas realistas y una hoja de ruta adaptada al ritmo de tu hijo.

  4. Trabajo con la familia

    Te doy herramientas concretas para casa: qué decir y qué no, cómo responder y cómo crear un ambiente tranquilo en la mesa.

  5. Seguimiento y ajuste

    Revisamos juntos los avances y ajustamos el proceso.

Lo que dicen quienes han trabajado conmigo

Muy buena profesional, explica todo con claridad, escucha sin juzgar. Da herramientas para trabajar en casa. La recomiendo 100%.

Luisa Guerrero

Reseña en Google, 5/5

Profesionalidad, cercanía e implicación son las tres palabras que mejor describen a esta magnífica psicóloga. Sin duda, ponerse en sus manos resulta un gran acierto.

Dani

Reseña en Google, 5/5

Lo que suelen preguntarme las familias

Suele tener una base emocional y sensorial. Con acompañamiento, muchos niños amplían poco a poco lo que comen, sin presión. Es un proceso que se trabaja poco a poco, sin culpar a nadie.

Cuéntame qué está pasando.

Lo trabajamos juntos, a vuestro ritmo. Primera consulta sin compromiso.

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